Tengo que reconocer que las mujeres son más inteligentes para las relaciones. No solo se preocupan por el presente, sino que también cubren el futuro y se aseguran que su hombre no posará sus ojos en la amiga, vecina o conocida.
Soy lento para entender algunas cosas de amor. Usualmente me doy cuenta en retrospectiva. Tal como me he dado cuenta hace unas semanas que mediante un astuto juego mental una ex convirtió a las posibles candidatas a heredera del trono de Martin, en chancays de a veinte. En chicas totalmente descartadas. En harapos cuando en algún momento proyecté ciertas posibilidades. Y uno entre conversación y conversación va tentando el camino y preparándolo para después. Nunca se sabe. Lo mejor es siempre tener un respaldo por si la cosa se pone fea, o sea termina. Y lo haces para no pasar tus noches en Cholotube, chateando con desconocidas que seguramente pesan 20 kilos más que tú o escribiendo cosas como esta.
Lo que hacen este tipo de mujeres de frente muy alta, lengua muy larga y falda muy corta -como describe perfectamente Sabina- es, como les adelantaba, anular completamente a la competencia mediante una estrategia insana de desprestigio.
No he hecho la lista de a cuántas pudo haber sacado de mi radar, pero el procedimiento es siempre el mismo:
-Identificar la potencial amenaza. Lo de potencial es muy importante. Cuanto más grande sea ese "potencial" más grande la amenaza.
-Estudiarla concienzudamente. A fondo. A detalle.
-Encontrar posibles defecto. Si no existe, los inventa.
-Deslizar un comentario sin ninguna aparente mala intención. Con eso logra que te enfoques en ese pequeñísimo defecto.
-Con el pasar de los días, ella se encarga de que ese pequeño defecto se convierta en la razón por la que no te animarías a intentar algo con ella en algún momento. Es decir, ese granito adolescente tierno e inocente, se convierte en el chupo amarillo a punto de reventar que no quieres ver en tu vida.
Lo mejor -o peor- de todo es que logran hacen esto sin que te des cuenta, misma pepera en discoteca. A las semanas tú mismo eres el que le dice -Puta madre, esa webona ha engordado un montón. -Ese diente falso se le nota de lejos. Ó -Cuando se tire otro pedo como el que el otro día me contaste me avisas.
Aún estás a tiempo. Identificalas. Que no te metan la yuca.
De cómo tu enamorada elimina a la competencia y tú te chupas el dedo mientras lo hace
Lo gritó Martín Balbuena a la/s 14:28Y cuando uno llega a los 7 días seguidos con alcohol en las venas ya todo parece más fácil, más simple...parece. Claro, los primeros días solo cerveza. Primero Pilsen, luego Cuzqueña y al tercer día Corona.
Es decir, tu anestésico vicio se va convirtiendo en un exquisito. Al cuarto día decides variar y compras un vino. Un Magdalena pobretón. Al quinto día recuerdas la Corona y sabes que no puedes bajar tu estándar. Si vas a ser un borracho, al menos deberías ser uno fino. O al menos eso es lo que quieres pensar. Así que cambias a Merlot. El que siempre te ha gustado. Ves una oferta de J.P Chenet y tus ojos brillan un poquito. Al sexto día y por la mañana al levantarte, reflexionas un poco. Martin, son cinco días seguidos.
Por qué Martin? Por qué? Tú sabes por qué. No, realmente no lo sabes, porque tu mente amante de las conspiraciones, misterios y enredos mentales te sopla que puede ser solo una excusa para ese ebrio que llevas dentro. Y entonces dudas de todo.
Y aunque dudes, eso no importa. No es argumento suficiente para que tu sexto día sea tinto, seco y con un toque achocolatado. Pero claro, tienes que engañarte un poco a ti mismo y recuerdas a una ex novia que maridaba el vino con baguette, queso azul y uvas. Lees la etiqueta del Merlot y ves clarito "quesos". Es el destino te repites a ti mismo. Con todas las provisiones te diriges a tu casa y solapas el trago con el queso y demás. El séptimo día repites el ritual del Merlot y te sientas a escribir unas líneas, entre sorbos de vino y baguette.
La sensación de escribir otra vez es rara. Es como jugar fútbol después de mucho tiempo. La vibra aquella de que la vas a cagar todita está presente. Es muy probable que la cagues, pero como dice el meme de Kiko YA QUE CHUCHA!!!
Y han pasado 2 años aproximadamente desde que este solitario y abandonado blog no "da a luz", "no ha parido". Seguramente, la fortuna y la pluma no será la misma de años anteriores. Las historias tampoco. La gente cambia...y yo soy gente...o eso creo.
Sea como fuere, escribir -así sea sobre huevada y media- purifica un poco. Te suelta. Te relaja. Te quita la mala vibra de encima. Y en estos tiempos, donde la mala vibra abunda, decido tímidamente reabrir este blog, que talvezquizásporquéno podría mudarse a un dominio propio y alzar vuelo.
Así que...le ponemos suero a esto moribundo blog?
Al payaso se le fue la alegría y la sonrisa cuando, luego de bailar un rato con mi novia, sintió como un globo de forma fálica luchaba por introducirse en su popo. Si hubiera prestado atención, habría advertido mi mirada satánica al verlo muy interesado por bailar con Sol. Y también habría podido ver que pasé del frente a atrás y que entre las manos llevaba un globo bastante largo y grueso color amarillo, por si le gustaba los asiáticos. Payaso, eso te pasa por estar demasiado entretenido y no ver a tu alrededor. Yo sé que aquella noche pudo convertirse en la noche más loca de todas las horas locas que has animado.
Murió dos semanas después. Pero para iniciar esta historia es necesario relatar lo que sucedió un par de días luego de decirle a ella "gracias pero ya no". Aún teniamos comunicación obligada por cosas de trabajo, y tras romper esa barrera de amigos que un día fueron novios y luego emprendieron el camino de regreso, nos contabamos los posibles affairs de fin de semana y demás aventuras calenturientas de uno y otro. Obviamente, la balanza se inclinaba hacia su lado y por cada cinco historias de ella había una mia.
Una de ellas, -y de ella- sucedió como mencioné al principio, dos días después de dormir en su casa por última vez, escuchar "Despidete con un beso" y darnos un abrazo final y sincero en el pórtico. La cama no era grande pero parecía haber sido hecha para dos personas. Y ante mi partida la cama reclamó un cuerpo. A mi reemplazo ya lo había conocido un par de meses atrás. "¿Qué tal? ¿Cómo estás?", una sonrisa de medio lado y un apretón de manos. Aquella vez aún eramos amigos. Ella saldría con él y yo con una amiga. Ella iría al Queirolo y yo al Yacana. Ella continuaría la noche en El Mirador y yo le mandaría un mensaje aún desde el Yacana, cinco pisos debajo. Ella terminaría la noche en la casa de él y yo la concluiría no en la casa de ella, pero haciendo lo mismo que ellos.
Luego de aquello, él salió de viaje, no la llamó y se desilusionó. Días después la visité inocentemente y tuvimos algo por aproximadamente dos meses. Dos días tras los dos meses, él regresó a verla. Pasaron la noche juntos, pero sólo hubo ronquidos y algunas caricias según me dijo ella. Según ella también, él le pidió estar juntos. Muy tarde, dos semanas antes ella había conocido a otra persona. Amaneció, seguramente se dieron un beso y él se fue olvidando sus llaves.
Cuando me lo contó le dije a modo de chiste "ah...el viejo truco de las llaves olvidadas". No me hizo caso y me dijo que se mudaría al norte. Dos semanas después, viendo la página de facebook de La Casa del Auxilio, veo una nota titulada "Sobre los hechos ocurridos el __ de enero". Curioso empiezo a leerla por la seriedad del título y al llegar al segundo párrafo aparece un nombre. Un nombre que me mencionaron dos semanas atrás. Tras el nombre la palabra falleció, seguido de paro cardíaco, hospital y lamentable. Su perfil de facebook me confirmó que se trataba de él.
Hoy creo en Jossie. Mariconadas aparte, la astróloca de Perú 21 la chuntó. Y me doy cuenta solo porque he releído mi post anterior. Sorry Jossie, pero no me esperaba algo como eso...tan pronto, tan repentino. Y ahora, en momentos que necesito una espada del augurio para ver más allá de lo evidente, tendré que leerte de nuevo. Ya nadie me traerá el diario, así que tendré que ir a buscarte con la esperanza que no te hayas levantado con el pie izquierdo, de mala gana o con ganas de joderme con alguna verdad que intuyo.
Nunca me leyeron la mano, las hojas de té o caí en el oscuro agujero de la rumpología -lectura de las nalgas- aunque confieso que alguna vez fungí de rumpólogo...predicciones positivas siempre. Siempre busqué mi porvenir o consejo en otros lados. Mi pasado de niño bueno que rezaba varias veces al día, me llevaron a abrir la biblia en cualquier página y tapándome los ojos con la mano elegir algún versículo. Al alejarme de la religión me acercaba cada vez más al Apocalipsis y finalmente cambié la biblia por la música. Elegir un número y hacer click en el tema. Si lo intentan asegurense de no tener demasiado indie, metal o el pluma pluma gay en sus computadoras. Haré una prueba ahora para convencerlos...Número...mmm...26 en aleatorio y es..."Island in the Sun" de Weezer. Tema buena onda, animoso y que dice "We'll never feel bad anymore". Perfecto para mi momento...
Sea como fuere, te daré otra oportunidad Jossie. Y si me fallas te cambio por Rosita Chu, a la que siempre poder mandar a la chu.
Nunca he sido de aquellos afanosos que abren el diario en la página del horóscopo -siempre encuentro alguna malcriada antes de eso. Y es "encuentro" y no "busco" que es muy diferente. Tal vez alguna vez mis dedos fueron influenciados por la confluencia de Júpiter y Marte y abrí el diario directamente en Piscis hoy será un día de aventuras y tentaciones, deberás elegir entre tu pareja y el cariño de cinco rusas elásticas. Pero luego, los horóscopos nunca fueron tan amistosos y liberales conmigo. Nunca hasta hace algunos meses, cuando Jossie se empeñó en joderme la vida a sabiendas de unos celos antojadizos y ...con fundamento (?) Llegaba con el periódico abierto, los ojos salidos y un dedo en mi horóscopo..."qué es esto?"decía con la misma voz que Linda Blair en "El exorcista". Las dudas con respecto a esa persona vuelven a asaltarte, a la vuelta de la esquina encontrarás un nuevo amor. Cojudeces que se repetieron días, semanas y meses, y siempre con aquel dedo inquisidor en la página 22 y los ojos que me hacían sentir culpable ...sin merecerlo (?)
Lo extraño fue que durante todo aquel tiempo, Jossie se reservó todo lo que tiene de pendenciera exclusivamente para los piscis y/o para mi. Y no sé, intuí algo maquinando detrás de aquello, cosas de mi paranoia. No tuve que hacerme una limpia, ni visitar al huachano, los horóscopos malintencionados se fueron como vinieron, como suele pasar con todo, como suele pasar siempre.
Primero se me ocurrió crear un grupo en Facebook con el cortísimo nombre de "me jode que intenten entrar al baño cuando saben que estoy dentro". Inmediatamente me di cuenta que además de estúpido sería un nombre demasiado largo, y no funcionaría a pesar que sé de la existencia de un nutrido grupo de sufridos extreñidos, cultos que gustan de desasnarse en el trono o simplemente de aquellos que les jode altamente que giren la perilla de la puerta y a continuación suelten un "¿Habrá alguien? Uy creo que sí". Primero, que shu hacen hablando solas frente a la puerta del baño? Segundo, necesitan de un pediatra -no el doctor de niños, sino el alma del frijol- para darse cuenta que ese baño está ocupadísimo? Y tercero, por qué no se van a la merda o se van a hacer la merda nostra a otro baño?
Debo aclarar y confesar que esto está siendo escrito desde mi baño, en pleno oválo Caqueta y con alguien que pasa de rato en rato bostezando frente a la puerta. Le gritaría un "anda a otro baño carajo", pero en esta ocasión no puedo. Que se joda. He entrado al baño con mi laptop con la intención de bañarme mientras escucho música a vólumen justo y chapar la escobilla mientras me alucino un Iggy Pop o por qué no un Ian Curtis. Ahora se suena la nariz, sigue allí aguardando. Sino safa dentro de 5 min subo aún más el vólumen y ahí si se jode porque ni dormir podrá.
Con la situación esclarecida y el contexto explicado, continúo. O no, creo que ya no, porque la inspiración me ha abandonado. Y no me refiero a la que hace mover mis deditos, sino a la que hace mover a mis intestinos.
Ustedes que han sufrido la interrumpción de un acto tan plácido y sagrado como es el de...-ya para qué decirlo si lo saben- hagan lo que mi mente maquina y mis manos harán. Un poquillo de aceite en la perilla y asunto solucionado.
Escuchar música a esta hora -casi media noche- resulta peligrosísimo en estos días en los que el pucho está guardado bajo siete llaves y varios trucos mentales para no ponerlo entre mis labios. No creo que sea una lucha tan ardua como aquella de los fumadores compulsivos, pero sí jode luego de varios meses con el cuarto y las madrugadas ahumadas, y con la costumbre viviendo al borde de los labios y entre el indice y el dedo medio, o dedo del corazón como me enseñaron en el kinder-intuyo que tuve un profe cabrísimo. Con la costumbre alojada allí, trato de entretenerla con el movimiento de mis dedos sobre el teclado, que dicho sea de paso no está de acuerdo con lo escrito hasta el momento porque minutos antes de empezar, cuando la página no se llenaba de vanalidades en negrita, había un acuerdo entre cerebro-dedos-teclado por escribir sobre otro tema. Pero no, el indice y el medio han logrado convencer a sus compañeros dedos que escriban sobre el pucho y tal vez no sé quizás, intentar retomar el vicio que me acompaña(ba) en las noches como estas y como todas. Y hacer la caminata desde mi casa hacia alguna licorería de la zona, comprar los puchos y llevarlos del teclado a la boca y de la boca al teclado, luego al cenicero y una vez más a la boca.
Como dije, el tema era otro, y para los cuatro gatos que usualmente comentan -ok, son tres gatos- ya saben que usualmente comienzo así, escribiendo sobre algo y terminando en otro punto. La falta de disciplina al escribir es notoria. Estas líneas de este segundo párrafo pretenden ser punto y puente de unión entre mi clásico y renuente divagar y algo más concreto, el tema de fondo que siempre culmina corto y presuroso, cual eyaculador precoz.
Conocido y aplicado es aquello de que los niños y los borrachos dicen la verdad, por eso procuro mentir siempre, y tengo otro dicho que no sé si es propio o me lo he apropiado pero que tiene que ver con los caminos del alcohol y los caminos y el alcohol. Aquello de que cuando estoy con algunos tragos encima o yo encima de los tragos, me convierto inmune al encuentro con robertos, ratones o rateros. De ahí creo, mi valentía por caminar ebrio por calles y avenidas al encuentro de la nada, del silencio, de la quietud de la madrugada, con las manos en los bolsillos y esperando las gotas de garúa mirando al cielo. Y es que nunca me ha pasado nada, si he visto algún personaje extraño lo he detectado a tiempo con mis antenitas de vinil y he safado por algún pasaje, cruzado la pista o de no haber otro camino, regresado sobre mis pasos al encuentro del sospechoso. En el último caso, he pasado junto a él botando el humo del cigarro, frunciendo más el seño y soltando un escupitajo para parecer más malo. Recuerdo haber caminado desde Javier Prado con Rosa Toro hasta Pershing de madrugada, recuerdo haber caminado desde el Ovalo Gutierrez hasta Javier Prado con Las Flores y así, caminatas y caminatas, ninguna con saldo negativo y que espero se mantenga así. Y lo será mientras siga con aquellas rutas sanas.
Caminando la madrugada del sábado fue que compré un diario a las 5:30 a.m y caminando de madrugada se han hecho presente los más momentos más lúcidos de mi existencia. Si pudiera tomar todas mis decisiones durante aquellos pocos y escurridos momento de lucidez, otra sería mi historia.
A pesar del tráfico, los pirañas y un respetable etcétera, Lima es un buen lugar para vivir, no sé si para echar raíces pero sí para pataperrear por aquí, por allá y acullá. Si lo que quieres es tu cebiche y chela frente al mar, conversando con unos amigos mientras votas el humo del pucho en una carcajada, es la ciudad perfecta y punto. Ejemplos de lo que puedes hacer aquí y nica en otra ciudad hay miles y a ustedes se les ocurrirán más que a mi, así que me ha abstengo de ventilar la poca creatividad que me ha regalado esta noche -ya madrugada. Debe ser que falta un pucho, lo tengo pero no lo chapo porque hace mucho frío como para abrir la ventana y ventilar un poco la humareda. Además, está el tema del asma. Y tengo una teoría de como un cigarro te puede curar el asma, cuento con mi propio testimonio de 5 meses sin inhalador, pero bueno, ese ya es otro tema. Decía que Lima puede ser de la refunrinfunflai y todo el rollo, pero hay un pequeño detalle y que jode por estas épocas particularmente: La humedad de miércoles...jueves, viernes y demás días. A mi no me va matar el pucho -que me sigue haciendo ojitos sobre el escritorio-,no, el pucho no. La que va cavando mi tumba -que será chiquita por supuesto- es -no, no es mi enamorada, aunque debería- es-una vez más el es, ahora sí- es la húmedad como contaba. Para no joderme tanto la vida, he empezado a darle vuelta al asunto.
Cada mañana que despierto y miro como la niebla pasa espesa -con todas las acepciones de la palabra- frente a mi ventana, me mentalizo en Londres, sí, Londres, la ciudad de la niebla. Y voy al baño a cepillarme en inglés, pongo el canal de la BBC y ahí se termina la cosa, porque segundos después a lo lejos escucho a un cobrador gritando "dale", "sopa", "Faucettlamarinaenpershingteviolo" Todo eso me parece escuchar. Pero ya se deben enterar que soy medio sordo, algo ciego -sobretodo de noche- y altamente desmemoriado -que me sirve para no renegar tanto. Cuando el fuckin cobrado me ha bajado de mi nube, la niebla aún no me permite ver más allá de unos 30 metros calculo. Que chu, no me pierdo de mucho sino veo a alguna vecina choclona correr frente a mi casa (Tengo que cambiar mi persiana por una cortina, me siento un exhibicionista cuando me cambio de ropa y me miran desde fuera) Afortunadamente pasa una hora y chau neblina, que le deja la posta a la húmedad para desgracia de mis pulmones e indirectamente o de taquito a mi corazón por usar demasiado el inhalador.
En fin, despierto hecho una desgracia. En principio, mientras tecleaba las primeras líneas de este post, pensaba escribir sobre mi alergia matinal que me dura hasta la tarde y que a algunos ha llevado a pensar que me meto coca o que siempre ando llorando. Pero no, ha salido otra cosa, el tema ha sido la niebla creo. Y creo y no afirmo porque mi puño es tan vago y disperso como todo yo.
Odio la niebla en la mañana, pero me encanta si aparece de madrugada y estoy caminando solo en una calle llena de luces y sombras y me topo de cuando en cuando con alguna persona que me mira y la miro para enterarnos que a esa hora todo se entiende mejor.
Cuando las mañanas se hacen tarde y las tardes se hacen noche, te das cuenta que los días pasan más rápido por la misma simple, sincera e inexorable razón por la cual tus ojeras se dibujan más azules y las patas de gallo han evolucionado a avestruz. Tal vez parezca prematuro sentir aquello cuando aún soy un ñaño, por lo menos en años, pero si tu hermana menor escucha la radio a todo volumen y tu le gritas que lo apague caracho, empiezas a darte cuenta que algo ha pasado y sabes que son los años. Si la rodilla comienza a joder por una caída de 5 años atrás o ya no paras tanto trago como antes, la evidencia de que tu cuerpo no es el mismo dicta que estás viejo y que caballero tendrás que adaptarte. Antes podía amanecerme tomando y fumando e ir casi como si nada a una clase a las 8 de la mañana. Ahora antes de salir me compró una hepabionta y un gravol por siaca. Despierto con una resaca de la p.m y le agregó "por mi mamita" a aquello de "nunca más".
Me ha pasado también que al ver una pareja de colegiales en arrumacos bajo la sombra complice de un árbol, recuerdo lo que se sentía cuando el amor es aún joven. En fin, situaciones fregadas que te refriegan en la cara que naciste en la primera mitad de los 80's. Claro que también le encuentras pros a la situación, y que tanto no hay que quejarse. Sea como sea, el sentirme un poquito mayor y ya no el niño grande bromista y travieso, creo que hace bien.
Muuuuuuuuuuucho tiempo antes que los cuatro gatos que me leen me lean -ahora debo estar por los tres gatos- escribía y escribía sobre el que en mi humilde opinión debe ser uno de los mejores cantautores en la actualidad. Los post iban y venían cada vez con mayor rapidez con la llegada de Jorge Drexler, el uruguayo que fue otorrino laringólogo hasta sus 30 años y luego tomó su guitarra para escucharlo mientras me fumo un pucho. Es todo un placer escuchar a este tipo, sumergirse en las letras, dejarse llevar por la melodía y como dije, mejor si es con un pucho, si no fuman metanse al menos un chupetín a la boca. Ah...con una botella de vino y tal vez una buena conversa da perfecto.
Ya...la pepa. A lo que vine. Resulta que Drexler regresa luego de un par de años para presentar Cara B, su nuevo disco. Tampoco tan nuevo, así que mejor llamemosle "su más reciente producción". El disco incluye algunas nuevas canciones que en su mayoría son covers y el resto son nuevas versiones, muy a su estilo, valiéndose de ruidos que hace música, bien integrados a la melodía y que desembocan en canciones sumamente íntimas. ¿Qué estoy muy hincha con la venida de Drexler? Sí pues...ya di las razones de mi hinchaje líneas arriba. Lo único que me preocupa es que llega ya ya, el 15 de mayo y no veo nada en la página de Teleticket. Tendré que ir hasta Wong caballero. El dato me lo pasó la misma Mabela Martínez en un comentario a un post sobre Drexler, así que tiene que ser verdad. Y si es mentira...ya pues Mabela, no juegues con mis sentimientos. A ver si a alguien que no conoce a Drexler -que deben ser varios- se anima a escucharlo y les gusta. Les dejo algo para que prueben. Se supone que deben hacer click en algo eh.
Ah una cosa más, hoy he creado un grupo en Facebook para todos los insomnes. Si no duermen hasta las 3 de la mañana se unen ps.
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Ya sé que hace bastante que pasó el día de la mujer. Trece de marzo creo? El alzheimer prematuro me tiene mal. El hecho es que pensé en escribir este post hace ya algún tiempo y por alguna razón no lo hice. En verdad fueron varias creo. Tampoco recuerdo esas razones. Tal vez fue porque hubiera sido demasiado malintencionado ir tirando quejas por aquí un día como ese. Y más aún teniendo en cuenta que la mayoría de personas que me leen son mujeres. Creo que debería andar por la calle con un polo en el que se lea "nueve de cada diez mujeres me prefieren"...y bueno, con este post fácil se reducen a cero. Mi queja va por el lado del encanto, inteligencia y demás dones que tienen las mujeres a la hora de pedir favores. Un caballero nunca le debe negar nada a una dama no? Al menos eso dicen. Pero qué hacer cuando ya eso se convierte en abuso? Y más aún cuando en tu jato solo encuentras mujeres...y esa es mi jato. Al punto que hasta la mascota es perra y no perro. Que cuando trajeron un gato para que caze ratones resultó gata. Que cuando se preñó tuvo tres gatitas y el único gato se murió naciendo. Lo último, trajeron un pollo y resultó polla. Pero tuvo corta vida. Se salvó del caldo. Fácil que intuía su destino. Y ya bien conocido el contexto que me aqueja puedo empezar a soltar todo el rollo. Si mi hermana me pide acompañarla a alguna parte, comprarle algo y un largo etcétera, no puedo decir que no porque salta mi madrecita diciendome que es mujer y que debo ayudarla. Está bien, es verdad. Pero hay cosas que son ya demasiado. O pasa también que yo debo ir a comprar el pan...por que soy el hombre de la casa. O que debo botar la basura...por que soy el hombre de la caza. O sea ya excusas para que me pinten de ceniciento. Espero que ustedes, las que leen esto, no sean tan abusivas. Se consciente pe damita. A lo ya contado hay que sumarle que las mujeres son más independientes por estos tiempos. Reclaman igualdad, y apoyo eso. Pero donde queda su discurso cuando tienes que pagar la cuenta entera cuando salen? Cuando a veces tan solo somos presas de sus ganas y caprichos de todo tipo? Y así podría seguir. Como que la balanza se inclina por las mujeres y cada vez más. Sino basta abrir los clasificados y ver que en la mayoría de puestos se requieren "señoritas". Como decía un profesor..."el futuro será de las mujeres". Yo he estado constatando que el profe se quedó en el pasado, por que el presente ya es casi casi de las mujeres, pero a un nivel encaletado, que por ahora les conviene más. Para ponerle la cereza al pastel...mi ex jefa era mujer. Y la anterior a la ex también.
No me maltraten con los comentarios :P
Antes de poner los dedos en el teclado miro hacia abajo para confirmar si vale la pena escribir este post. Y si parece que la melancolía y la nostalgia cundirá en estas líneas...es eso...parece y nada más porque la razón que me hace mirar hacia abajo es superflua y hasta hace unos días super grande...qué es?: Mi guata. La nostalgia puede aparecer cuando recuerdo que tan solo un par de años atrás lucía un incipiente pero existente six pack en el abdomen hoy abultado por el sendetarismo y la falta de pichangas. Siempre he sido flaco casi al extremo y así como juraba que nunca me volvería adicto a drogas como el pucho, también rejuraba que nunca tendría panza. Para eso me tiraba al piso a cumplir con las 500 abdominales diarias. De eso hace mucho, confiado en que aquellos ejercicios de antaño era un salvamento eterno. Y no pues, los años pasan las chelas también y la mala vida termina por convertirte en el antagonista de tus años mozos. Por aquella época me preguntaban que a donde iba lo que comía, respondía sincera y cachosamente que al mar, porque no subía ni un gramo por más que tragara y tragara. De repente un día el espejo me dijo..."estas panzón hermano", me lo repitió mi enamorada y me lo confirmaron los polos.
Hace unos meses intente correr pero el asma, los cigarros y el frío me impedían sostener el ritmo por más de 6 cuadras. El verano me dio un rayito de esperanza y con la ayuda del -nosequizatalvez- magnesol empecé una vez más con las abdominales. 300 diarias y bajo algo. Ya solo aparentaba 5 meses de gestación, de cabeza y varoncito. Esta semana he salido a correr. Ya no me canso como antes. Hoy me he visto al espejo...lo he visto y me ha mirado, hoy creo en...que debo seguir corriendo.
Entendernos no es difícil...es imposible. Lo afirmo, reafirmo y confirmo. Y en aquella insoluble relación hombre-mujer hay algo que jala miradas primero y arrebatos después. Por allí deambula parte de lo interesante de las relaciones de pareja, sea serio, pasajero o super efímero. ¿Para qué entendernos? Mejor disfrutar de aquellos cortos momentos de complicidad cuando nuestras ganas coinciden, de los tropezones románticos y su posterior "levantada", de la incertidumbre de nuestros pasos hacia ella, de decir no y ella sí y viceversa. En fin...no entendernos es parte del encanto creo....y a la vez la otra parte del encanto se construye con entendimiento. Es más, entre este entrevero de palabras ya ni yo mismo logro entenderme, ojalá ustedes sí....jejeje.
Todo esto viene al caso por el post de Sofitach en sincera queja contra los hombres y lo difícil que es entendernos. Hubo que buscarle el lado amable a la situación y el resultado son las líneas más arriba.








