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lunes

Terremoto en la Decana

Luego de casi un mes de ocurrido el terremoto en Pisco, este sigue haciendo de las suyas. En lo personal provocó algunas pequeñísimas rajaduras en algunas de las paredes de mi casa -sobretodo en el cielo raso de mi habitación. Y pensé que nada más. Que ningún ámbito en el que desarrollo mi tranquila y apacible existencia había podido sufrir algún daño. Pero las secuelas del 15A -hasta eso nos copiamos de los yankees- se han hecho sentir ahora en la Universidad San Marcos. Específicamente en el pabellón de Comunicación Social de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas. (la foto es algo antigua)

Fisuras de las vigas, de los muros, de los techos, etc., han provocado el cierre definitivo de este pabellón ubicado en el tercer piso. La Oficina de Infraestructura de la universidad, en su último informe determina que esta área es inhabitable. Pero ¿cuánto tiempo tardaron en darse cuenta de esto? Casi un mes, exponiendo de esta manera a los alumnos. Tan grave es el asunto que se habla de una posible demolición del tercer piso de la Facultad de Letras. La reubicación de las aulas donde se dictarán clases ya se realizó, pero no en todos los cursos. Muchas asignaturas figuran como "Sin Aula", lo que generará pérdida de clases hasta que se contruya un nuevo pabellón. Aquí otro detalle: la Facultad de Letras está diseñada solo para resistir dos niveles. El tercer nivel se construyó en los años ochenta luego del reclamo de los estudiantes debido a la falta de espacio. Lo más fácil para las autoridades de la Facultad de esa época -y tonto también- fue apaciguar los ánimos estudiantiles construyendo un tercer nivel, pero sin reforzar los cimientos. Hoy vemos los frutos de tamaña negligencia.

La construcción de un nuevo pabellón de Comunicación Social implica el reforzamiento de los cimientos, además de un fuerte gasto que la Facultad no estaría en condiciones de cubrir. Por esta razón, la posibilidad de la reconstrucción del pabellón es muy remota. La solución que se viene barajando es ocupar el segundo nivel, ocupado actualmente por la Facultad de Educación.

Facultad que posee dos edificios -uno actualmente en construcción- dentro de la ciudad universitaria, pero que se niega a mudar sus instalaciones a dichos locales. El poder que ejerce la Facultad de Educación en la universidad dificultaría que suceda esto. Las palabras de la Dra. Martha Barriga, decana de la Facultad de Letras, ante este hecho han sido: "tomaremos medidas de fuerza" en caso no se obtenga una respuesta favorable de las autoridades de la Facultad de Educación. El plazo es una semana.

Al margen de esto, es el colmo -no encuentro otra palabra- que luego de un mes de sucedido el terremoto se tomen las medidas pertinentes. Se ha puesto en riesgo la vida de cientos alumnos y docentes que diariamente frecuentaban el pabellón, próximamente a demoler y tardíamente en clausurar.

viernes

Crónica de una muerte (que pensé) anunciada

Nunca me sentí tan impotente como aquel quince de agosto. Mi incredulidad ante lo que estaba pasando me tenía pasmado, confundido, como si no fuera yo el que estaba en aquel tiempo y espacio, tal vez mi subconsciente trataba de negar la realidad. Lo único que me hacía sentir que estaba vivo, era la sangre helada que me recorría de pies a cabeza. A partir de las 6:18 de esa tarde fatal y durante dos minutos, mis movimientos fueron meramente instintivos.

El terremoto me sorprendió en mi habitación. No recuerdo si viendo la televisión o sentado frente a la computadora tal como ahora. Solo recuerdo que sentí el movimiento en principio suave, moderado, como tantos otros a los que estamos acostumbrados en Lima.
Escuché algunos avisos de mi madre, casi gritos de que se ponía más fuerte. Mi respuesta fue: "ya va pasar" y seguí sentado como si nada pasara. Pasados algunos segundos más, un movimiento más fuerte me hizo levantar del asiento. Veía como el agua de mi pecera se balanceaba de un lado para otro, y esperaba el momento que se derrame algún chorrito de agua. Todo a mi alrededor temblaba: los libros, la televisión, la lampara. Lo que no temblaba por el terremoto, temblaba por el miedo. En ese momento, ya toda mi familia estaba saliendo de mi casa. Yo en mi terquedad de que ya pasaría no salía de mi habitación. Gritos y lloriqueos provenientes de la calle me obligaron a salir.

El panorama en las calles, llevó inmediatamente mi mente a una escena de "La guerra de los mundos" aquella en que todos están en las calles con miedo y reunidos en familia esperando su destino. Y así estaban mis vecinos. Cada familia frente a su casa, con los ojos bien abiertos para cerciorarse que no era una pesadilla lo que estaba pasando, y otros con los ojos cerrados para no ver la desgracia. A mi izquierda, una señora y su hijo se abrazaban fuerte, casi asfixiándose. A mi derecha, una familia reunida elevando plegarias al cielo. Luego miré la pista, esperando el momento en que se partiera en dos. Después miré mi casa, y tuve el presentimiento que se caía. Mi madre preguntaba por donde estaba el mar, temiendo un tsunami, ya que vivo relativamente cerca a una playa. Por mi parte, traté de hablar lo más naturalmente posible, repitiéndome y repitiéndole a todos que ya iba a pasar. El terremoto me daba la contra. Seguía sacudiéndonos y recordándonos que no somos absolutamente nada. Que si el quería, acababa con nuestras existencias cuando mejor le pareciere. Luego de dos minutos don terremoto nos dio tregua y calmó su furia.

Los corazones seguían latiendo a mil por hora. Rostro pálidos, manos frías y cuerpos aún temblorosos ingresaban a sus casas, ignorantes de la hecatombe que se había producido kilómetros más al sur. Al entrar a mi habitación, un "splash" al pisar me avisó que una cuarta parte del agua de mi pecera se había derramado. En las siguientes tres horas, fuertes réplicas siguieron haciéndonos temblar, por lo que teníamos que salir apurados de la casa.

Días después, echado en mi cama y divagando un poco, mis ojos se estrellaron con algunas rajaduras en el cielo raso de mi habitación. Seguí su ruta y noté que era larga, más no profunda ni de consideración. Luego vi otra, y otra y otra más. Por suerte ninguna compromete la estructura de mi habitación y lo confirmé con un primo arquitecto. Acabo de descubrir una rajadura más, tal vez producto de las miles de réplicas.
Por momentos me siento mareado. En otros siento que el suelo se mueve y mis ojos buscan rápidamente la pecera para confirmar si es una réplica o no. Por estos días el agua de la pecera no se ondula más. Y estoy seguro que los mareos y temblores interiores son los rezagos de mi primer -y espero último- terremoto.

domingo

Pisco: Vida después de la muerte

En medio de la tristeza y debajo de los escombros la vida vuelve a nacer en Pisco.En las últimas horas, cinco bebes son los nuevos habitantes del pueblo más afectado por el terremoto. (Acabo de sentir una réplica muy fuerte: 3:13 p.m) Apenas abran sus pequeños ojos, lo que verán será una realidad muy distinta a lo que fue su ciudad mientras ellos descansaban en el vientre materno. Ahora, en el mundo exterior, son testigos y víctimas de una de las más grandes tragedias ocurridas en el Perú. Además, un bebe de 10 meses de nacido fue rescatado de entre las ruinas de la Iglesia San Clemente. Un día antes, el sacerdote José Torres fue encontrado vivo en la misma Iglesia.
Una carpa se disfrazó de hospital y un bebe de esperanza
Jesús nació la noche del viernes en la plaza central de Pisco. Por un momento, la tragedia pareció escabullirse ante la alegría y aplausos que recibían al nuevo pisqueño. El bebe de 3,5 kg. de
peso, ignora la destrucción, muerte y desolación que impera en su ciudad. E ignora también que, luego de tantas muertes, su nacimiento reconforta corazones y desvanece penas al menos por un instante. “Ahora todo empieza de nuevo para mí. Mi hijo me dará las fuerzas para seguir adelante. Estoy muy contento porque ahora tengo una nueva vida y alguien por quien luchar” declaró el emocionado padre, cuya vivienda fue derrumbada por el terremoto.“Estaba en mi cuarto cuando ocurrió la tragedia. Lo primero que hice fue coger a mi esposa y llevarla a un sitio seguro. No pensamos nunca lo que después iba a ocurrir”

Vida entre los escombros
Se han encontrado 70 cadáveres bajo los restos de la Iglesia San Clemente en Pisco. En el momento que ocurrió el terremoto, aproximadamente 300 fieles se encontraban presentes en la misa de difunto que oficiaba el sacerdote José Torres Motta. La mayoría de personas presentes eran familiares del difunto, quienes casi en su totalidad fueron enterradas vivas por la caída de los muros y cúpula de la Iglesia. Los cuerpos sin vida que han sido encontrados fueron enterrados juntos en una fosa común. Luego de 48 horas de sucedido el terremoto, el sacerdote Torres de 39 años de edad fue encontrado con múltiples facturas y con vida. En declaraciones a Telefe de Argentina, el sacerdote en silla de ruedas declaró entre lágrimas que "ahora nos queda rezar a nuestros muertos" e instó a la solidaridad del pueblo peruano y naciones vecinas.
Su rescate no ha sido el único que ha sorprendido. Un bebe de tan solo 10 meses de nacido resistió 36 horas debajo de los escombros. "Pensé que estaba muerto, lo levanté con cuidado y noté que su corazón latía. Lo limpié y ahí empezó a estornudar y lloró" manifestó Rómulo Palomino, poblador de la localidad vecina de Paracas, quien se unió a las labores de rescate luego de enterarse que parte de su familia se encontraba en la misa.

P.D: La réplica ha sido de 5,7 grados en la escala de Ritcher, según las últimas informaciones.

viernes

Terremoto en Perú: Momento de unirnos

Las sirenas de las ambulancias no cesan. Durante todo el día de ayer y lo que va de hoy (a las ocho de la mañana hubo una réplica de 5,5), los helicópteros y ambulancias trabajan sin cesar, transportando a los heridos de la localidad de Pisco a la ciudad de Lima. La ayuda no ha tardado en llegar a las zonas del desastre. Sin embargo, aún existen muchas localidades que no la reciben. (Foto AP)

Desde ayer, se han iniciado muchas campañas en favor de los damnificados. Canales de televisión, radioemisoras e instituciones se encuentran recolectando alimentos, carpas, medicamentos y todo lo necesario para las víctimas del desastre. Así mismo, el Ministerio de Salud está a la espera de donaciones de sangre en todos los hospitales de la capital. El Perú se ha levantado, y es bueno ver como la gente se apresta a ayudar. Hombres, mujeres, niños y ancianos se acercan a los puntos de recolección para entregar sus donaciones. La respuesta internacional ha sido y es muy grande. Llegan toneladas de ayuda de diferentes partes del mundo.

Los daños materiales y humanos han sido inmensos. El gobierno colombiano considera a lo ocurrido en el Perú como dantesco. Un estudioso argentino ha comparado el terremoto con la explosión de 400 bombas como la de Hiroshima. La prensa italiana presenta la catástrofe como una hecatombe. Y no es para menos. Las imágenes que la televisión nos presenta dan cuenta de la cruda realidad por la que atraviesan los pobladores de Pisco, Chincha, Ica, Huancavelica y otras ciudades en menor medida. Se espera terminar el entierro de las personas fallecidas para comenzar con la reconstrucción de la ciudad. La tristeza es inmensa al ver el impacto que ha tenido el terremoto en sus vidas. Hasta este momento los muertos llegan a los 510. Cada una de estas 510 personas fueron hermanos, hijos y padres. La recuperación psicológica sin duda será lenta. La reconstrucción de sus vidas también.

La geografía peruana también ha sido afectada. La Reserva Nacional de Paracas, zona turística muy visitada por extranjeros debido a la diversidad de aves, presencia de lobos marinos y curiosas formaciones rocosas, ha sufrido daños irreparables. "La catedral" y "el fraile", esculpidas durante siglos por la naturaleza por acción de la brisa y el tiempo, han desaparecido. Bastaron dos minutos para acabar con esta obra maestra de la naturaleza.

Ahora es el momento de demostrarnos y demostrarle al mundo lo unidos que estamos los peruanos. Es momento de solidarizarnos con nuestros hermanos del sur. Momento de hacerles saber que ellos no están solos.

Las cuentas bancarias que se han habilitado para recepcionar donaciones son las siguientes:
Banco de Crédito:
Soles: 193-1622364-0-14
Dólares: 193-1619136-1-18

El punto de recolección principal se encuentra ubicado en la puerta 14 del Estadio Nacional de Lima. Otros lugares en los que se puede dejar los donativos son los diversos canales de televisión, tal como Frecuencia Latina, América Televisión, TvPerú y Panamericana Televisión.

jueves

377 muertos y miles de heridos por terremoto en Perú

La ciudad de Pisco ha sido la más afectada. El panorama es desolador. Calles completamente destruidas, miles de heridos, centenas de muertos y muchos desaparecidos. La Iglesia central de la ciudad ha desaparecido en su totalidad, y se espera encontrar sobrevivientes bajo sus escombros. El desabastecimiento de alimentos ya se empieza a sentir. El servicio eléctrico y de agua potable aún no se ha podido restituir. Por esto, la ayuda parte desde Lima. Las ciudades de Lima y Pisco están separadas por tres horas.

Las imágenes de la carretera panamericana sur son realmente impresionantes. Muchas partes de esta importante vía lucen resquebrajadas y hundidas. Uno de los carriles ha desaparecido. Lo que ha dificultado el transporte en la zona y ha originado algunos accidentes.

El Presidente de la República, Alan García, ya se encuentra en la zona del desastre. Los hospitales de la zona han colapsado. Sin embargo, desde las últimas horas los heridos pueden ser atendidos con mayor rapidez, gracias a la intervención del Estado. Se está realizando el traslado de los heridos a la ciudad de Lima para su mejor atención. Las donaciones de sangre se siguen necesitando, ya que cada vez más se encuentran más heridos bajo los escombros.

La solidaridad de la comunidad internacional no se ha hecho esperar. Colombia, México, Bolivia, Chile, así como países europeos han expresado sus condolencias y se han puesto a disposición. El Presidente de Colombia, Alvaro Uribe, viajará en las próximas horas a Perú. Y el Presidente de Bolivia, Evo Morales, ha mandado ayuda como víveres, frazadas, etc.

Muchas gracias por los mensajes de solidaridad y preocupación que han llegado a este blog. Momentos difíciles los que atraviesa el Perú. Esta es una gran nación y sabemos que nos recuperaremos rápidamente, y mucho más con la ayuda de todos ustedes.

Terremoto en Perú: Pisco en escombros

A las 6:40 p.m del quince de agosto un terremoto de 7,7 grados en la escala de Ritcher sacudió gran parte del territorio peruano. El epicentro se produjo frente a la localidad costeña de Pisco, frente al mar. Hasta el momento las víctimas suman 115 muertos y más de 1000 heridos, cifra que podría incrementarse con el paso de las horas. Las ciudades más afectadas son Ica y Pisco, donde las viviendas y construcciones se han derrumbado. A través de llamadas telefónicas de pobladores se conoce que el balneario de San Andrés en Pisco, se encuentra totalmente destruido a causa del terremoto y maretazos que han inundado la localidad. Las llamadas suelen ser desesperadas y claman ayuda para la pequeña localidad. Los servicios eléctricos y demás se encuentran colapsados en estas ciudades. En algunos distritos de la capital, este hecho también se ha repetido.

Minutos después de ocurrido el sismo se emitió una alarma de tsunami, la misma que se desestimó horas más tarde. Se han producido más de 100 replicas. La última que se dejó sentir con cierta alarma ocurrió aproximadamente pasada la medianoche.

Un hecho que los estudiosos no han podido explicar con total seguridad, es la fuerte iluminación del cielo limeño por causas desconocidas. Se dice que fue el destello de un relámpago, sin embargo, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrografía no ha detectado ninguna anomalía en el cielo limeño. Algunas explicaciones sugieren que esto pudo deberse a la luz de un faro.

Se espera que las replicas sigan produciéndose en las próximas horas y días, por lo que la población se encuentra a la expectativa. La ayuda a las localidades más afectadas estarían llegando en las próximas horas. Entre los requerimientos del vice-ministro de Salud, José Calderón, están frazadas, pastillas para desinfectar el agua y donativos de sangre para los individuos heridos.

Así lo informa la cadena CNN: